El niño sano también debe ir a chequeo

El niño sano también debe ir a chequeo

Si hay algo que todo papá desea, por encima de cualquier otra cosa en el mundo, es que su hijo esté sano. Pero, aunque los pequeños de la casa disfruten de buena salud, hay que mantener siempre la guardia en alto y llevarlos a chequeos médicos de forma periódica.

Estas revisiones deben hacerse una vez al año e incluyen los siguientes puntos:

  • Tomar signos vitales
  • Revisión de corazón, pulmones, abdomen
  • Hemograma completo (es necesario sacarle sangre)
  • Examen de orina (sobre todo para detectar la presencia de parásitos)
  • Perfil lipídico (colesterol, triglicéridos, etc)
  • Revisión de audiología (permite detectar eventuales problemas para escuchar)
  • Revisión de oftalmología (para comprobar que su visión esté bien)

Atender a tiempo los problemas en la vista -y si es del caso poner al niño a usar anteojos- ayuda a mejorar su desempeño escolar y su concentración.

De igual manera, encontrar desde fases tempranas eventuales descontroles con el colesterol es una forma útil de prevenir graves enfermedades en la etapa adulta.

El chequeo de niño sano también integra en el expediente información valiosa para ir desarrollando su historial clínico. Por ejemplo, el control de vacunas, que debe estar completo, y datos sobre su alimentación, crecimiento, aprendizaje, etc.

El Hospital Metropolitano cuenta con especialistas en pedriatría y con laboratorios para completar de manera sencilla todo este proceso de chequeos. Además, a través del plan de medicina prepagada MediSmart, el costo para los padres puede quedar muy reducido.

No hay que esperar a que el niño esté enfermo para llevarlo al chequeo. La medicina preventiva es un hábito que mejora la calidad de vida desde la más temprana edad.

Fuente:
Dra. Ana Cristina Jiménez
Pediatra del Hospital Metropolitano.

Elaborado por:

Melissa Araya